¿Separarse y divorciarse es lo mismo? No. Aunque ambos implican el fin de la convivencia, sus consecuencias jurídicas son diferentes.
La principal diferencia es que la separación no pone fin al matrimonio, mientras que el divorcio sí disuelve el vínculo matrimonial.
Esta diferencia puede ser especialmente importante cuando existen hijos, una vivienda familiar, bienes en común, hipotecas o pensiones.
En este artículo te explicamos las principales diferencias entre separación y divorcio, qué consecuencias tiene cada opción y qué aspectos conviene valorar antes de tomar una decisión.
¿Cuál es la diferencia entre separación y divorcio?
La diferencia fundamental está en si el matrimonio continúa o se disuelve.
¿Qué significa separarse legalmente?
La separación legal permite poner fin a la convivencia entre los cónyuges y establecer las medidas necesarias para regular su nueva situación, pero el matrimonio continúa vigente.
Por tanto, una persona separada sigue estando casada.
En una separación pueden regularse cuestiones como:
- Guarda y custodia de los hijos.
- Régimen de visitas y estancias.
- Pensión de alimentos.
- Uso de la vivienda familiar.
- Contribución a las cargas familiares.
- Determinadas cuestiones económicas y patrimoniales.
La separación puede ser una opción para quienes quieren dejar de convivir y organizar jurídicamente su situación, pero no desean poner fin al matrimonio.
¿Qué significa divorciarse?
El divorcio disuelve el vínculo matrimonial.
A partir del divorcio, los cónyuges dejan de estar casados legalmente y, si lo desean, pueden volver a contraer matrimonio en el futuro.
Al igual que sucede con la separación, el divorcio puede requerir establecer medidas sobre los hijos, la vivienda, las pensiones y los bienes.
Separación o divorcio: principales diferencias
Aunque ambos procedimientos pueden regular cuestiones similares, existe una diferencia esencial:
| Separación | Divorcio |
|---|---|
| No disuelve el matrimonio | Disuelve el matrimonio |
| Los cónyuges continúan casados | Los cónyuges dejan de estar casados |
| No permite contraer un nuevo matrimonio | Permite volver a contraer matrimonio |
| Puede regular hijos, vivienda y cuestiones económicas | Puede regular hijos, vivienda y cuestiones económicas |
Por tanto, separarse y divorciarse no es lo mismo y elegir una opción u otra puede tener consecuencias jurídicas diferentes.
¿Qué pasa con los hijos en una separación o divorcio?
Cuando existen hijos menores, tanto en una separación como en un divorcio es necesario organizar cómo será la vida familiar después de la ruptura.
Entre las cuestiones que pueden regularse están:
- Guarda y custodia.
- Régimen de visitas y estancias.
- Pensión de alimentos.
- Gastos extraordinarios.
- Toma de decisiones importantes sobre los hijos.
- Uso de la vivienda familiar.
La ruptura de la pareja no elimina las responsabilidades de los progenitores respecto de sus hijos.
Por eso, uno de los aspectos más importantes de cualquier separación o divorcio con hijos es establecer unas medidas claras y adaptadas a las necesidades de la familia.
¿Qué ocurre con la vivienda familiar al separarse o divorciarse?
La vivienda familiar suele ser uno de los puntos que más conflictos genera.
Es importante diferenciar entre la propiedad de la vivienda y el derecho de uso de la vivienda familiar.
Además, pueden existir otros factores relevantes:
- Hipoteca pendiente.
- Propiedad compartida.
- Bienes adquiridos durante el matrimonio.
- Hijos menores.
- Acuerdos económicos entre los cónyuges.
Por este motivo, antes de vender, alquilar, adjudicar o abandonar una vivienda familiar es recomendable analizar las consecuencias legales y económicas.
¿Una persona separada puede volver a casarse?
No.
Una persona separada continúa estando casada, por lo que no puede contraer un nuevo matrimonio mientras el vínculo matrimonial siga vigente.
En cambio, una persona divorciada sí puede volver a casarse porque el divorcio ha disuelto el matrimonio.
Esta es una de las diferencias más claras entre separación y divorcio.
¿Qué es mejor: separarse o divorciarse?
No existe una respuesta que sea válida para todas las parejas.
La decisión dependerá de las circunstancias personales, familiares y económicas de cada caso.
Antes de decidir entre separación o divorcio, conviene analizar:
- Si existen hijos menores.
- La situación de la vivienda familiar.
- Los bienes en común.
- Hipotecas y otras deudas.
- Pensiones y gastos familiares.
- La situación económica de ambos cónyuges.
- Si existe posibilidad de alcanzar un acuerdo.
La separación puede ser adecuada cuando se quiere poner fin a la convivencia sin disolver el matrimonio.
El divorcio puede ser la opción más adecuada cuando existe una decisión definitiva de poner fin al vínculo matrimonial.
Por eso, más que preguntarse qué opción es mejor en general, es importante preguntarse qué opción se adapta mejor a cada situación concreta.
¿Separación y divorcio pueden hacerse de mutuo acuerdo?
Sí.
Cuando ambos cónyuges están de acuerdo, pueden optar por una separación de mutuo acuerdo o un divorcio de mutuo acuerdo, estableciendo las medidas que regularán su nueva situación.
Esto puede incluir cuestiones relacionadas con:
- Los hijos.
- La vivienda familiar.
- Las pensiones.
- El reparto de determinados bienes.
- Los gastos familiares.
Llegar a un acuerdo puede evitar un procedimiento más conflictivo y facilitar la organización de la nueva situación familiar.
Cuando no existe acuerdo, puede ser necesario acudir a un procedimiento contencioso.
¿Cuándo es recomendable consultar con un abogado?
Una separación o un divorcio pueden tener consecuencias importantes a medio y largo plazo.
Por eso, es recomendable buscar asesoramiento jurídico antes de firmar un convenio o aceptar determinadas condiciones, especialmente cuando existen:
- Hijos menores.
- Viviendas o propiedades en común.
- Hipotecas.
- Patrimonios o negocios compartidos.
- Diferencias sobre la custodia.
- Conflictos sobre pensiones o gastos.
- Desacuerdos entre los cónyuges.
Un abogado puede analizar la situación concreta, explicar las diferentes alternativas y ayudar a evitar decisiones que puedan generar problemas posteriormente.
Preguntas frecuentes sobre separación y divorcio
¿Separarse significa dejar de estar casado?
No. La separación no disuelve el matrimonio. Los cónyuges continúan estando casados legalmente.
¿Cuál es la principal diferencia entre separación y divorcio?
La diferencia principal es que la separación mantiene el vínculo matrimonial, mientras que el divorcio lo disuelve.
¿Una persona separada puede casarse con otra persona?
No. Mientras continúe casada, no puede contraer un nuevo matrimonio.
¿Es posible divorciarse de mutuo acuerdo?
Sí. Si ambos cónyuges están de acuerdo, pueden tramitar un divorcio de mutuo acuerdo y establecer las medidas necesarias para regular su nueva situación.
¿Qué ocurre si no hay acuerdo entre los cónyuges?
Cuando no existe acuerdo sobre cuestiones como los hijos, la vivienda o las pensiones, puede ser necesario acudir a un procedimiento contencioso.
¿Es obligatorio divorciarse si una pareja deja de convivir?
No. Dejar de convivir no significa automáticamente estar divorciado. La separación y el divorcio son situaciones jurídicas diferentes.
Separarse o divorciarse: conoce tus opciones antes de decidir
Separarse y divorciarse no es lo mismo. La separación permite poner fin a la convivencia manteniendo el vínculo matrimonial, mientras que el divorcio pone fin legalmente al matrimonio.
La decisión puede afectar a los hijos, la vivienda, los bienes y la situación económica de ambos cónyuges. Por eso, antes de tomar una decisión, es importante conocer las consecuencias de cada alternativa.
