Las donaciones en vida se han convertido en una herramienta frecuente para organizar el patrimonio familiar y ayudar económicamente a hijos, familiares u otras personas cercanas antes de que llegue el momento de la herencia.
Donar dinero, una vivienda u otro bien puede parecer una decisión sencilla, especialmente cuando existe confianza entre las partes. Sin embargo, una donación tiene consecuencias legales y fiscales que deben analizarse antes de tomar una decisión.
No siempre donar en vida es la mejor opción. Todo depende del tipo de bien, de la situación familiar, del patrimonio del donante y del tratamiento fiscal que corresponda.
¿Qué es exactamente una donación?
Una donación es un acto por el que una persona, el donante, entrega gratuitamente un bien o un derecho a otra persona, el donatario, que lo acepta.
Puede tratarse, por ejemplo, de:
- Dinero.
- Una vivienda.
- Un terreno.
- Un vehículo.
- Participaciones o acciones.
- Derechos sobre determinados bienes.
La principal característica de una donación es que no existe una contraprestación: quien recibe el bien no tiene que pagar un precio a cambio.
Pero hay algo especialmente importante: una donación no es simplemente una forma de “adelantar” una herencia. Produce efectos en vida del donante y, una vez realizada, el bien deja de pertenecerle, salvo que se hayan establecido mecanismos jurídicos que permitan determinadas situaciones específicas.
Por eso, antes de donar, es fundamental valorar no solo qué recibe el familiar, sino también qué consecuencias tendrá para quien dona.
¿Por qué algunas personas deciden donar en vida?
Una de las razones más habituales es ayudar a un familiar cuando realmente lo necesita.
Por ejemplo, unos padres pueden querer entregar dinero a un hijo para que pueda comprar su primera vivienda, o pueden plantearse transmitirle un inmueble.
También puede utilizarse como una forma de planificación patrimonial, anticipando determinadas decisiones sobre el patrimonio familiar.
Entre las posibles ventajas de una donación se encuentran:
- Ayudar económicamente de forma inmediata a un familiar.
- Organizar parte del patrimonio familiar antes de la herencia.
- Facilitar la adquisición de una vivienda o la puesta en marcha de un proyecto.
- Evitar determinadas situaciones de incertidumbre en el futuro.
- Planificar el reparto del patrimonio teniendo en cuenta las circunstancias de cada miembro de la familia.
Sin embargo, que una donación pueda tener estas ventajas no significa que siempre sea la opción más conveniente.
Donar en vida no es lo mismo que dejarlo en herencia
Esta es una de las cuestiones que más dudas genera.
Cuando una persona fallece, sus bienes pasan a sus herederos conforme a las reglas de la sucesión. En cambio, cuando realiza una donación, la transmisión se produce mientras está viva.
Esto significa que quien dona debe preguntarse:
¿Puedo permitirme dejar de ser propietario de este bien?
La pregunta es especialmente importante cuando se trata de una vivienda, unos ahorros o un patrimonio que el donante puede necesitar en el futuro.
Por ejemplo, donar una cantidad importante de dinero puede ayudar a un hijo hoy, pero también puede reducir considerablemente los recursos disponibles del donante para afrontar sus propias necesidades en el futuro.
¿Una donación puede afectar a la herencia?
Sí. Cuando existen varios herederos, las donaciones realizadas durante la vida pueden tener relevancia a la hora de determinar cómo queda distribuida la herencia.
En determinados casos, las donaciones pueden tenerse en cuenta para comprobar si se han respetado los derechos que corresponden a determinados herederos, especialmente cuando existen herederos legitimarios.
Por eso, antes de realizar una donación importante, no basta con pensar en el beneficiario. También es necesario analizar cómo puede afectar al resto de la familia y a la futura sucesión.
Una decisión que parece justa en el momento de realizarla puede generar posteriormente conflictos entre los herederos si no se ha planificado correctamente.
¿Qué impuestos hay que pagar por una donación?
Una donación también tiene consecuencias fiscales.
La tributación dependerá, entre otras circunstancias, de qué se dona, quién recibe el bien, su valor y dónde se encuentra el bien o cuál es la normativa aplicable.
En el caso de una donación de dinero, por ejemplo, puede existir tributación para quien recibe la cantidad. Si lo que se dona es un inmueble, pueden entrar en juego diferentes obligaciones fiscales, tanto para quien recibe como para quien transmite.
Además, en determinadas transmisiones de inmuebles puede existir impacto en otros impuestos.
Por este motivo, no es recomendable decidir entre donar o esperar a la herencia únicamente por razones fiscales. La comparación debe hacerse teniendo en cuenta la situación concreta y el coste total de la operación.
¿Se puede donar una vivienda y seguir viviendo en ella?
En determinados casos pueden plantearse fórmulas jurídicas que permitan transmitir la propiedad y reservar determinados derechos, como el usufructo.
Esto puede permitir que una persona transmita la titularidad de un inmueble y, al mismo tiempo, conserve determinados derechos sobre él.
Pero no debe hacerse de manera automática. Hay que estudiar previamente las condiciones de la operación y sus consecuencias legales y fiscales.
Por ejemplo, no es lo mismo donar una vivienda conservando un derecho de uso o usufructo que transmitirla sin ninguna reserva.
Errores frecuentes al hacer una donación
Uno de los principales errores es pensar que, al existir confianza entre familiares, no es necesario formalizar correctamente la operación.
También es frecuente:
- No valorar las consecuencias fiscales antes de donar.
- No analizar cómo afectará la donación a la futura herencia.
- Donar una cantidad demasiado elevada sin tener en cuenta las necesidades futuras del donante.
- No documentar correctamente la entrega del dinero.
- Pensar que una donación puede recuperarse fácilmente si posteriormente cambian las circunstancias.
- No tener en cuenta la situación del resto de los herederos.
Una donación es una decisión patrimonial importante y debe tratarse como tal.
¿Es mejor donar en vida o esperar a la herencia?
No existe una respuesta válida para todos los casos.
En algunas familias puede tener sentido realizar una donación. En otras, puede ser más conveniente conservar los bienes y transmitirlos mediante herencia.
La decisión dependerá de factores como:
- El valor y naturaleza de los bienes.
- La situación económica del donante.
- El número de herederos.
- La existencia de herederos legitimarios.
- Las necesidades de la persona que va a recibir el bien.
- La fiscalidad aplicable.
- Los derechos que el donante quiera conservar.
- La planificación global del patrimonio familiar.
Por eso, donar en vida no debería ser una decisión basada únicamente en “adelantar la herencia”.
¿Cómo debe hacerse una donación?
Antes de realizar una donación importante, es recomendable analizar la operación desde el punto de vista jurídico y fiscal.
En función del bien que se transmita, puede ser necesario o conveniente formalizarla mediante escritura pública y cumplir determinados requisitos para que la transmisión quede correctamente documentada.
Además, cuando se dona dinero, es especialmente importante dejar constancia de la operación y conservar la documentación que permita acreditar su origen, importe y finalidad.
Cuando se trata de inmuebles u otros bienes de especial valor, la planificación previa resulta todavía más importante.
Antes de donar, conviene hacerse estas preguntas
Antes de tomar la decisión, es recomendable plantearse:
¿Qué estoy donando?
¿Qué impuestos voy a tener que pagar?
¿Puedo necesitar este patrimonio en el futuro?
¿Cómo afectará la donación a mis otros herederos?
¿Qué ocurrirá con este bien cuando llegue el momento de mi herencia?
Responder a estas preguntas antes de realizar la operación puede evitar problemas y costes innecesarios posteriormente.
Las donaciones en vida pueden ser una herramienta útil de planificación patrimonial, especialmente cuando se quiere ayudar a un familiar de forma inmediata o anticipar determinadas decisiones sobre el patrimonio.
Pero donar no consiste simplemente en entregar un bien o una cantidad de dinero. La operación puede tener consecuencias legales, sucesorias y fiscales que deben estudiarse antes de llevarla a cabo.
Por eso, antes de donar una vivienda, una cantidad importante de dinero o cualquier otro bien, conviene analizar la situación familiar y patrimonial en su conjunto.
